Hace poco he comprado las tres nuevas puntas que ha sacado Copic para los rotuladores Sketch y la verdad es que tenía curiosidad por probarlas en caricatura en vivo.
Después de muchos años dibujando con las puntas clásicas, uno acaba acostumbrándose a ellas y no suele plantearse cambiar nada. Pero cuando haces cientos de caricaturas al año, cualquier pequeña mejora en comodidad o precisión se nota bastante.
Las tres opciones son una punta pequeña, una mediana y una grande, pensadas para sustituir la clásica punta pincel de los Copic Sketch.

La que más me interesaba era la pequeña. En las caricaturas rápidas suelo trabajar bastante deprisa y muchas veces los detalles finales son los que más personalidad dan al dibujo: las pestañas, pequeñas arrugas de expresión, detalles de barba, gafas o algunos acabados en el pelo.
Con la punta pequeña noto más control en esas zonas. No significa que vaya a convertir una caricatura rápida en una ilustración detallada, porque el trabajo en eventos sigue siendo rápido, pero sí permite afinar algunos rasgos con más comodidad.
La punta mediana me parece probablemente la más equilibrada para quien dibuja de forma habitual. Mantiene bastante fluidez pero ofrece algo más de precisión que la punta estándar.
Ambas tienen más dureza y rigidez por lo que no llegan a generar las líneas gruesas que genera la clásica (la grande ahora).

La grande está claramente pensada para trazos amplios y expresivos. En mi caso la utilizaré menos en detalles, pero seguirá dominando cuando el formato sea grande.
Lo bueno es que no hace falta comprar rotuladores nuevos. Simplemente se sustituyen las puntas y se pueden probar distintas configuraciones según la forma de trabajar de cada uno.
Todavía las estoy utilizando y seguramente necesitaré unos cuantos eventos y clientes para sacar conclusiones definitivas, pero las primeras impresiones son buenas. Especialmente con la punta pequeña, que era la que más buscaba para ganar algo de precisión en esos pequeños detalles que muchas veces terminan marcando la diferencia en una caricatura.
A veces los cambios más útiles no son los grandes avances ni las herramientas revolucionarias. Son pequeños ajustes que hacen el trabajo un poco más cómodo cuando pasas horas dibujando personas una detrás de otra.
