Normalmente trabajo prácticamente todos los días del verano. Entre encargos, caricaturas para bodas, eventos, responder presupuestos y preparar dibujos, siempre hay algo pendiente.
Pero hay ocasiones…
Decidí hacer algo que no hago muy a menudo: cogerme un día libre.
El motivo era sencillo. Iron Maiden venía a tocar a Cartagena y no quería perdérmelo. La primera vez que los vería.

Los que me conocen saben mis gustos. Así que, en cuanto tuve las entradas, marqué la fecha en el calendario y decidí que ese día no aceptaría ningún trabajo.
Si decidí, a manera graciosa, avisar a los clientes.
En lugar del típico mensaje de “cerrado por descanso”, preparé un pequeño dibujo de Eddie, la famosa mascota del grupo, indicando que al día siguiente no estaría disponible.
Me pareció una forma mucho más divertida de comunicarlo. Al fin y al cabo, si me dedico a dibujar, lo lógico era avisarlo también con un dibujo.

Hubo un cliente que enseguida reconocieron al personaje. Otros simplemente entendieron que ese día no estaría trabajando y que estaría a partir del siguiente.
Siempre intento contestar los mensajes lo antes posible, incluso cuando estoy fuera, pero también creo que es importante desconectar de vez en cuando.

Cuando trabajas por tu cuenta resulta muy fácil caer en la rutina de responder presupuestos a cualquier hora o aceptar cualquier fecha que queda libre. Al final parece que nunca existe un momento para parar.
Ese día fue precisamente para eso.

Disfrutar de un concierto de uno de esos grupos que llevo escuchando desde hace años y olvidarme durante unas horas del trabajo, de los plazos de entrega y de los viajes del fin de semana.
Al día siguiente todo volvió a la normalidad.
Seguían llegando consultas para bodas, eventos de empresa y encargos personalizados, igual que siempre.
Pero creo que también forma parte del trabajo recordar que, detrás de las caricaturas, hay una persona con sus aficiones y sus pequeños caprichos.
Y sí, por un día Eddie fue quien se encargó de avisar a mis clientes de que el caricaturista había salido un rato… y prometía volver al día siguiente.
